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¿Cómo puedo reducir el riesgo de padecer Cáncer de Mama?

Existen muchos factores en el transcurso de la vida que pueden influir en el riesgo de  de adquisición para cáncer de mama. Algunos factores no se pueden cambiar, como hacerse mayor o los antecedentes familiares, pero tú puedes disminuir el riesgo de tener cáncer de mama al cuidar tu salud de la siguiente manera:

- Mantén un peso saludable.

- Haz ejercicio con regularidad (al menos cuatro horas por semana).

- No tomes alcohol o, si lo haces, limita las bebidas alcohólicas a no más de una por día.

- Evita la exposición a sustancias químicas que pueden causar cáncer (carcinógenos) y sustancias químicas que interfieren con el funcionamiento normal del organismo.

- Si no son médicamente necesarias, limita la exposición a la radiación en pruebas por imágenes como rayos X, tomografías computadas y tomografías por emisión de positrones.

- Si estás recibiendo, o te han dicho que recibas terapia de reemplazo hormonal o anticonceptivos orales (píldoras anticonceptivas), consulta con tu médico acerca de los riesgos y averigua si es lo mejor para ti.

- Si es posible, amamanta a tus hijos.

- Si tienes antecedentes familiares de cáncer de mama o cambios heredados en tus genes BRCA1 y BRCA2, es posible que tengas un riesgo alto de presentar cáncer de mama. Habla con tu médico acerca de otras maneras de reducir tu riesgo.

¡La auto-exploración  es sumamente importante!

Mantener una buena salud durante toda la vida disminuirá el riesgo de tener cáncer y mejorará las probabilidades de sobrevivir si te enfermas de cáncer.

Los signos de advertencia del cáncer de mama pueden ser distintos en cada persona. Algunas personas no tienen ningún tipo de signos o síntomas. Una persona puede descubrir que tiene cáncer de mama por medio de una mamografía de rutina.

Algunas señales de advertencia del cáncer de mama son:

- Un bulto nuevo en la mama o la axila (debajo del brazo).

- Aumento del grosor o hinchazón de una parte de la mama.

- Irritación o hundimientos en la piel de la mama.

- Enrojecimiento o descamación en la zona del pezón o la mama.

- Hundimiento del pezón o dolor en esa zona.

- Secreción del pezón, que no sea leche, incluso de sangre.

- Cualquier cambio en el tamaño o la forma de la mama.

- Dolor en cualquier parte de la mama.

Ten en cuenta que estos signos de advertencia pueden darse con otras afecciones que no son cáncer.

Si tienes algún signo o síntoma que te preocupa, consulta a tu médico de inmediato.

Dra. Leticia Bedolla

GESFEM